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Duro discurso del nuevo líder de Coparmex Mérida

MÉRIDA.– Al asumir la presidencia de Coparmex Mérida para el periodo 2026-2027, David Reyes Aguiar fijó una postura firme frente a los desafíos locales y nacionales y advirtió que el organismo empresarial no permanecerá en silencio ante decisiones que afecten el desarrollo o las instituciones.

“La necesidad de no quedarnos callados, de no permanecer inmóviles mientras la sociedad necesita avanzar. Porque el silencio no construye, solo perpetúa lo que se debe cambiar”, afirmó durante su toma de compromiso. En ese contexto, sostuvo que el empresariado será “aliado del progreso, nunca cómplice del retroceso”.

En materia económica, defendió el papel del sector privado como motor del crecimiento y vinculó el bienestar social con la generación de empleo formal. “No hay mejor política económica que la que libera el potencial del emprendedor, y no hay mejor programa social que el empleo formal, con todas sus prestaciones”, expresó. Añadió que “los salarios dignos, los que transforman vidas, dependen de la productividad, no de decretos”, al tiempo que subrayó que “se premia el resultado, no el esfuerzo. Y eso no es insensibilidad; es responsabilidad”.

Sobre la iniciativa de reforma electoral, manifestó preocupación por la autonomía del Instituto Nacional Electoral y de los organismos locales, al plantear: “¿Se fortalecen nuestras instituciones concentrando poder o distribuyéndolo?”. Señaló que los contrapesos son esenciales para el equilibrio democrático y remarcó que “la historia nos ha enseñado que los contrapesos no son obstáculos al buen gobierno; son garantías de que ese gobierno permanezca bueno y dé buenos resultados”, por lo que anticipó que estarán vigilantes ante la implementación de los cambios.

En cuanto a la reforma judicial, reconoció que el sistema requería mejoras, pero cuestionó si ciertos mecanismos pueden afectar la imparcialidad. “¿Se fortalece la imparcialidad judicial con procesos de elección que pueden politizar la justicia?”, preguntó, y advirtió que lo que se requiere es “justicia pronta, efectiva e imparcial, no un sistema donde las togas se cambien por colores partidistas”. Al concluir, aseguró que Coparmex Mérida mantendrá una voz crítica y propositiva: “Que seamos puente, nunca muro. Que tendamos la mano, pero no bajemos la cabeza”.

Discurso del nuevo líder de Coparmex Mérida

A continuación, el texto íntegro del mensaje pronunciado por David Reyes Aguiar, durante su toma de protesta, hoy en el Gran Salón del Club Campestre.

Una mejor sociedad se construye con el trabajo de todos, con la participación genuina de todos. Toda voz cuenta, todo esfuerzo cuenta.

Hoy, al asumir la presidencia de Coparmex Mérida, quiero hablar primero de nosotros: de quiénes somos y de dónde venimos. Somos, en su gran mayoría, mujeres y hombres que levantaron sus empresas con sus propias manos.

Emprendedores que arriesgaron su patrimonio. Dueños de comercios, de fábricas, de talleres, de despachos. Pequeñas, medianas y grandes empresas que son la columna vertebral de nuestra economía yucateca. Que dan empleo a vecinos, que pagan impuestos, que reinvierten en su comunidad. El motor silencioso pero incansable de nuestro desarrollo. Somos Coparmex Mérida: diversos, unidos y comprometidos.

Aquí hemos estado y aquí vamos a estar.

Eso, los integrantes de Coparmex Mérida lo sabemos muy bien. Este año cumplimos 65 años, y durante todas estas décadas hemos ayudado a construir un 1mejor país y un mejor Yucatán, y no desde las declaraciones, sino desde la acción concreta, desde el empleo que generamos, desde las oportunidades que creamos día a día.

Hemos sido forjados en las dificultades. Hemos enfrentado tormentas en forma de crisis económicas, de pandemias, en ocasiones de indiferencia: de ser atendidos, pero no siempre escuchados. Hemos navegado aguas turbulentas cuando otros buscaban puerto seguro. Pero no hemos claudicado. Al contrario.

Durante todo este camino hemos cosechado certezas invaluables. Entre ellas, una fundamental: la necesidad de no quedarnos callados, de no permanecer inmóviles mientras la sociedad necesita avanzar. Porque el silencio no construye, solo perpetúa lo que se debe cambiar.

Otra certeza que el tiempo nos ha otorgado es que toda la sociedad debe estar unida, caminar hacia el mismo objetivo: el bien de todos. Por eso, desde Coparmex Mérida hemos caminado con las autoridades de manera paralela, sí, pero muchas veces en la acera de enfrente. Creemos en la cercanía, pero somos conscientes de la necesidad vital de los contrapesos. La democracia no se fortalece con el aplauso sino con el diálogo, a veces incómodo, pero siempre constructivo.

En tal virtud, hoy ofrecemos a las autoridades aquí presentes nuestra mano abierta para trabajar en conjunto.

Esa mano viene acompañada de nuestra más honesta opinión. No pedimos un trato distinto; exigimos igualdad de condiciones. Y con esa libertad y transparencia, tengan la certeza de que nos tendrán siempre como aliados del progreso, nunca cómplices del retroceso.

Vivimos tiempos de retos, tiempos que demandan compromiso real. Hay señales de alerta en nuestro estado, en nuestro país y en el mundo. Necesitamos volver a crecer, y para eso necesitamos producir.

Los empresarios somos los que generamos ese crecimiento: somos nosotros los que invertimos, los que contratamos, los que innovamos y los que confiamos en Yucatán día a día. No hay mejor política económica que la que libera el potencial del emprendedor, y no hay mejor programa social que el empleo formal, con todas sus prestaciones.

Es imperativo mejorar nuestra competitividad y hacer frente a los desafíos de estos nuevos tiempos. La economía global no espera, la innovación no se detiene, y nosotros tampoco podemos hacerlo.

Como empresarios y como ciudadanos tenemos la certeza que con más empleos hay más producción y más oportunidades para que las familias crezcan y tengan mejor calidad de vida. Los salarios dignos, los que transforman vidas, dependen de la productividad, no de decretos.

Se premia el resultado, no el esfuerzo.

Y eso no es insensibilidad; es responsabilidad. Es el compromiso de crear valor real, de generar riqueza que se distribuya, de construir empresas sustentables que produzcan y den certidumbre a las familias que dependen de ellas.

Coparmex Mérida cree en una economía con rostro humano. Una economía donde la competitividad no esté reñida con la justicia social, donde el crecimiento empresarial se traduzca en desarrollo comunitario. Apostamos por el mérito, por el talento, por la capacitación constante. Sabemos que las empresas no solo generan empleos; crean dignidad, aspiraciones y futuro.

Entendemos que un estado próspero necesita empresas competitivas, pero también trabajadores capacitados, infraestructura moderna, certeza, Estado de Derecho y reglas claras. Y tenemos claro que todo ello se logra cuando el sector público y el sector privado entienden que no son adversarios, sino aliados en el desarrollo.

Por eso, defendemos firmemente la transparencia y la rendición de cuentas, prácticas que benefician a toda la sociedad. El ciudadano debe conocer a detalle en qué se invierten los recursos públicos.

Y en tiempos donde la confianza ciudadana está bajo presión, la transparencia no es un lujo; es una obligación legal y moral. Más aún cuando monopólios, intereses particulares y presiones externas pueden intentar anteponer agendas contrarias al interés general.

Todo esfuerzo, toda obra pública debe tener un objetivo claro: mejorar la vida de los yucatecos.

Se siembra para cosechar: campos fértiles dan frutos abundantes.

No construyamos monumentos a la vanidad; edifiquemos puentes hacia un mejor futuro: cimentemos el presente con oportunidades.

Por ejemplo, desde Coparmex Mérida estamos convencidos que es posible mejorar sustancialmente el sistema de transporte público, indispensable para nuestra economía y nuestra sociedad. Hemos apoyado los avances registrados en este sector, y estaremos atentos a que continúe mejorando. No destruyamos lo que esté bien, corrijamos lo que esté mal. Siempre hacia adelante, nunca hacia atrás.

Hay que decirlo con claridad: cada gobierno es responsable de sus resultados. De ahí, la reiteración de que toda inversión pública que se realice debe evaluarse con criterios de eficacia y eficiencia, con énfasis en el costo-beneficio y buscando siempre el mayor impacto positivo para la sociedad.

Los recursos públicos provienen del bolsillo de las familias y exigir que se usen adecuadamente es un acto cívico y una obligación que tenemos como ciudadanos.

En el ámbito nacional, vivimos momentos que nos invitan a la reflexión profunda sobre el rumbo de nuestras instituciones.

Recordemos lo esencial: la principal función del Estado Mexicano es proveer seguridad, salud y educación a la población. Esa es su razón de ser y es su responsabilidad garantizarlas, preservarlas y fortalecerlas. Son los pilares fundamentales de la sociedad, y sobre ellos se erigen todas las demás instituciones y políticas. Sin estos cimientos sólidos, cualquier otra acción carece de sustento.

Respecto a la recién presentada iniciativa de reforma electoral y la reforma judicial aprobada hace dos años y aún en proceso de implementación, Coparmex Mérida mantiene una postura clara: defendemos el orden republicano, y ese orden requiere instituciones autónomas, profesionales e imparciales.

La propuesta de reforma electoral, entre otros temas, plantea interrogantes serias sobre la autonomía del Instituto Nacional Electoral y de los institutos electorales estatales. Y debemos preguntarnos: ¿se fortalecen nuestras instituciones concentrando poder o distribuyéndolo?

La historia nos ha enseñado, una y otra vez, que los contrapesos no son obstáculos al buen gobierno; son garantías de que ese gobierno permanezca bueno y dé buenos resultados. Estaremos vigilantes para que, en la práctica, esta reforma no debilite los cimientos de nuestra democracia.

Hacemos un llamado a reflexionar sobre las consecuencias de largo plazo de estas decisiones, porque lo que está en juego no es el presente, sino el futuro de México.

En cuanto a la reforma judicial, reconocemos la necesidad que había de un sistema de justicia más eficiente, más cercano a la gente, más transparente.

Nadie puede negar que había áreas de mejora.

Pero también planteamos con responsabilidad: ¿se fortalece la imparcialidad judicial con procesos de elección que pueden politizar la justicia? Lo que deseamos todos es justicia pronta, efectiva e imparcial, no un sistema donde las togas se cambien por colores partidistas.

Estas son preocupaciones de ciudadanos que entendemos que la certeza y el estado de Derecho se construyen en décadas y pueden debilitarse en meses.

Nuestra postura es de defensa de las instituciones y de los valores universales.

Estaremos siempre abiertos al diálogo, a escuchar argumentos, a encontrar puntos de acuerdo. Pero no guardaremos silencio cuando veamos riesgos para las instituciones republicanas que tanto nos ha costado construir a los ciudadanos.

Hoy asumo esta responsabilidad con plena conciencia de lo que representa. No vengo a ocupar un cargo; vengo a representarlos con orgullo y con responsabilidad. Nos motiva y nos ocupa la causa del desarrollo económico con justicia social, la causa de la libertad con responsabilidad, la causa del diálogo por encima del enfrentamiento.

Mi compromiso es que Coparmex Mérida sea voz clara, propositiva, incansable.

Que seamos puente, nunca muro. Que tendamos la mano, pero no bajemos la cabeza. Que busquemos acuerdos, pero no renunciemos a principios.

A mis compañeros empresarios: nuestro compromiso debe ir más allá del estado de resultados. Somos constructores de sociedad. Cada empleo que generamos es una familia que prospera. Cada inversión que hacemos es un voto de confianza en Yucatán. Seamos dignos de esa responsabilidad.

A la sociedad yucateca: Coparmex Mérida no es solo un grupo de intereses legítimos. Somos ciudadanos comprometidos con el bien común, con el desarrollo sustentable, con la justicia y la legalidad. Nuestras propuestas siempre tendrán como objetivo el bienestar colectivo.

En tiempos inciertos, recordemos que toda crisis es también oportunidad.

Toda dificultad es invitación a la creatividad. Todo reto es llamado a la mejora.

Yucatán tiene todo para ser ejemplo nacional: talento, ubicación estratégica, estabilidad social, riqueza cultural. Y ofrecemos voluntad de diálogo, capacidad de acuerdo, visión compartida de futuro.

Construyamos juntos. Con valor para decir lo que debe decirse, con humildad para escuchar lo que debe escucharse, con voluntad para acordar lo que debe acordarse y con generosidad para distinguir los logros y avances obtenidos.

Coparmex Mérida es reconocida no solamente por el volumen de su voz y su representatividad de más de 600 empresas, sino por la claridad de sus propuestas y la congruencia entre lo que dice y hace. Es reconocida no por la intensidad de sus críticas, sino por la pertinencia de sus propuestas.

Yucatán nos necesita unidos, trabajando, construyendo. Estaremos siempre del lado del diálogo, del desarrollo, de la exigencia objetiva, del progreso de todos.

Aquí hemos estado y aquí vamos a estar.

Muchas gracias.